REVISTA
5 claves para transformar tu día laboral
Si sientes que tu día no rinde, que trabajas duro y no avanzas en tus pendientes importantes y
te invade una sensación de frustración por no “ser productivo”, puedes
estar tranquilo: no eres el único. Muchos empleados, jefes y dueños de
negocios se sienten insatisfechos con su trabajo al finalizar la jornada
laboral, y esto tiene que ver principalmente con que creen que “el
tiempo no les alcanza”. Sin embargo, en la mayoría de los casos lo que
se requiere no es un par de horas extra en el día, sino aprender y
dominar algunas técnicas para lograr que las horas con las que ya
contamos rindan al máximo.
En el libro Esencialismo (ed. Aguilar, 2014), Greg McKeown propone una estrategia “simplificadora” cuya
finalidad no es hacer más en menos tiempo, sino para hacer las cosas
adecuadas. De acuerdo con el autor, distinguir lo que es absolutamente
esencial y eliminar lo que no es, es decir, enfocarnos en las cosas que
realmente importan, es la clave para una vida personal y profesional
exitosa y balanceada.
De acuerdo con McKeown, éstas son algunas claves para sacar el máximo provecho de tu jornada laboral… y, en general, de tu vida.
No nos referimos a aislarte del entorno
con un par de audífonos (aunque esto también es necesario de vez en
vez): se trata de hacer de la sencillez tu estilo de trabajo. ¿Alguna
vez has escuchado que menos es más? El autor del libro cree que el
secreto para tener una jornada productiva no es buscar hacer más cosas
en menos tiempo, sino saber elegir las tareas para llevar a cabo.
“El camino del esencialista implica aprender a identificar la
diferencia, filtrar las opciones y seleccionar las que realmente son
esenciales”, explica. En lugar de dividir tu tiempo y energía en muchas
actividades, aprende a invertirlos de manera inteligente. Esta tarea
requiere una gran disciplina, pero créenos: el esfuerzo bien valdrá la
pena.
¿Cuántas veces has lamentado haberte
comprometido con algo y preguntado, “por qué dije que sí a esto”? A
partir de hoy, antes de consentir a algo, pregúntate: “¿en realidad
puedo cumplir esta solicitud considerando el tiempo y los recursos de
que dispongo?” “¿Es esto lo más importante que debería estar haciendo
con mi tiempo y mis recursos en este momento?”. “Si no puedes responder con un ‘sí’ rotundo, rechaza la petición”,
explica McKeown. Quédate únicamente con los proyectos significativos y
valiosos para la empresa. Al poco tiempo, quienes te rodean comenzarán a
respetar y valorar tu trabajo como nunca antes.
¿Cuántas personas que conoces no viven
abrumadas por las presiones que las rodean? A esta “dolorosa situación”
el autor la conoce como “La paradoja del éxito”. Solemos comprometernos a
completar tareas no porque las consideremos necesarias, sino porque
cedemos ante las presiones ejercidas por el entorno. ¿La solución? No digas que sí sólo para complacer.
Si tratas de mantener feliz a todo el mundo, sacrificarás lo más
importante. “Si tú no estableces prioridades en tu vida, alguien más lo
hará”, comparte el experto. Di que no con firmeza, determinación y
elegancia.
¿Eres esa persona que ha asumido el
papel de ángel guardián y soluciona los problemas de todos los demás?
Estás ejerciendo un daño doble; a ti mismo y a la persona que crees
ayudar. Si les quitas a los demás sus problemas, les estás quitando
también la habilidad para resolverlos. No permitas que otros drenen tu
tiempo y energía para su beneficio. Levanta tus cercas, es decir, pon
tus límites y desvía a las personas que sólo te hacen perder el tiempo.
Las personas suelen ser demasiado
optimistas con el tiempo que creen que le tomará llevar a cabo sus
actividades. Como resultado, con frecuencia llegan tarde, y viven en un
constante estado de estrés y de culpa. “La falacia de la planeación” es
un término que fue acuñado en 1979 por Daniel Kahneman, y que se
refiere a la tendencia de la gente a subestimar el tiempo que tardará en
completar una tarea. Rompe este ciclo de una vez por todas. Esto no
sólo aliviará el estrés de llegar siempre tarde, sino que además te
permitirá administrar mejor tu tiempo.
6 historias de fracaso de grandes emprendedores
En qué se parecen Bill Gates y Steve Jobs? ¿O Arianna Huffington y Walt Disney? ¿O George Steinbrenner y Milton Hershey? En que todos enfrentaron el fracaso antes de convertirse en íconos del emprendimiento y generar empresas millonarias y mundialmente conocidas.
El fracaso es un obstáculo en el largo camino del emprendedor y
debe superarse para alcanzar el éxito, pero ten en cuenta que lo que
realmente importa es cómo reaccionas y aprendes a levantarte de los
tropiezos.
A continuación, el sitio Altonivel.com.mx reseña las historias de estos seis emprendedores que terminaron en éxito y que ueden servirte de ejemplo para que el fracaso no te impida alcanzar tus metas:
1. Arianna Huffington
Es sin duda uno de los nombres más importantes de las publicaciones online, pero no todo fue agradable para esta emprendedora, ya que fue rechazada por 36 editores antes de crear el imperio de Huffington Post.
Así es, antes de crear la innovadora plataforma informativa, el segundo
libro de Huffington fue rechazado tres docenas de veces antes de que lo
publicaran.
2. Bill Gates
Hoy es uno de los hombres más ricos del mundo, pero no ganó su fortuna inmediatamente ni estuvo exento de ver cómo su primera empresa (Traf-O-Data)
se derrumbaba. Enfocada a procesar y analizar datos de determinadas
cintas de grabación, este primer emprendimiento de Gates fue un completo
fracaso.
3. George Steinbrenner
Este empresario deportivo tuvo muchos strikes y outs antes de convertir a los Yankees en
uno de los equipos más rentables de la Ligas Mayores de béisbol. En
1960 era dueño de un pequeño equipo de basquetbol llamado Cleveland Pipers,
el cual llevó a la quiebra; y su mala racha parecía perseguirlo en las
tres décadas posteriores, sin embargo, logró seis victorias en la Serie Mundial entre 1996 y 2003, y hoy el equipo es referente de este deporte.
4. Walt Disney
Disney fue despedido por lo mismo por lo que años despúés sería alabado y recordado: su creatividad. Pese a ser considerado uno de los genios más creativos del siglo XX
fue despedido de un periódico porque no tenía creatividad, pero eso no
fue todo, su primera empresa de animación llamada Laugh-O-Gram Films no
prosperó y quedó desesperado y sin dinero.
5. Steve Jobs
El ícono de Apple fue
despedido de su propia empresa, esa misma que convirtió en un imperio
masivo antes de que la junta directiva decidió echarlo. Fundó una nueva
empresa llamada NeXT que después sería adquirida por la firma de la manzana y permitió su regreso, renovando la imagen de la empresa llevándola a horizontes más lejanos.
6. Milton Hershey
La vida no fue tan dulce con este creador de cholocates. Antes de Hershey’s tuvo tres empresas de dulces después
de ser despedido de una imprenta… vio caer esos tres negocios. realizó
un último intento y actualmente es uno de los nombres más reconocido
dentro de la industria.
21 cosas que no preocupan a las personas exitosas
Todos queremos conocer el secreto del éxito por lo que admiramos y seguimos a figuras de la talla de Bill Gates, Steve Jobs y Mark Zuckerberg. Pero una de las grandes lecciones que podemos aprender de ellos es que solo hay que preocuparse por las cosas que podemos controlar e ignorar el resto.
Hay muchas cosas que frenan a los
emprendedores primerizos que simplemente no angustian a las personas
exitosas. Aquí hay 21 de ellas reseñadas por Soyentrepreneur:
1. Fracaso
Los emprendedores exitosos no se preocupan por fallar. En lugar de eso,
saben perfectamente que los errores llevan al siguiente éxito.
2. Triunfos
Muchos fundadores, de hecho, temen al éxito. Los emprendedores
triunfadores saben que lo que tienen que compartir es importante, por lo
que no temen a las victorias.
3. Felicidad
Suena extraño, pero los emprendedores exitosos suelen ser personas
felices. La clave es que no se apuran por serlo. Saben que la felicidad
llega cuando estás haciendo lo que estabas destinado a hacer con tu
vida.
4. Límites
Mary Kay Ash pudo detenerse por los obstáculos que representaba ser una
mujer emprendedora en los años 60, pero no lo hizo. Al contrario, se
dedicó a fundar una compañía masiva que impulsa a otros a vivir sus
sueños.
5. Renunciar
Las personas triunfadoras se dan cuenta de que a veces renunciar no es
malo. Hay ocasiones donde tienen que aceptar las pérdidas y moverse a
una idea nueva.
6. Cobrar lo que valen
Los grandes emprendedores nunca se preocupan sobre lo que van a cobrar
por su trabajo. Saben que han creado un valor suficiente para justificar
cada peso que piden.
7. Que las cosas puedan salir mal
No hay espacio para el pensamiento negativo en la mente del emprendedor
ganador. Si surge un problema, lo solucionan, pero no se crean
conflictos gratuitos.
8. Balancear la vida y el trabajo
Puede sonar duro, pero los primeros años de tu negocio requieren toda tu
atención. Los fundadores exitosos lo saben y se dedican a ello cuanto
sea necesario.
9. Lo que no hicieron la semana pasada
Tal vez los días pasados no fueron 100 por ciento productivos, pero los
ganadores no se preocupan por ello. Ya se movieron a lo que pueden
lograr hoy.
10. Vivir la vida de alguien más
Steve Jobs solía invitar a las personas que lo escuchaban a vivir sus
propias vidas plenamente. Nunca gastó su limitado tiempo en la Tierra
cumpliendo las expectativas de otros.
11. Seguir las reglas
Richard Branson nunca se ha apurado por lo que los demás piensen de él y
siempre se ha usado las reglas a su modo para seguir su instinto
propio.
12. Estar seguro
Las personas exitosas ven la vida como una aventura. No se angustian por
estar seguros o hacer las cosas fáciles. Quieren ver y experimentar
todo lo que la vida les tiene guardado cada día.
13. Arrepentimiento
Las personas triunfadoras se dan cuenta de que en realidad no nos
arrepentimos de las cosas que hacemos tanto como de las cosas que NO hacemos. Como resultado, no se lamentan las oportunidades perdidas. Se enfocan en aprovechar lo que les llega.
14. Lo que no pueden hacer
Estas personas saben que no pueden hacer todo y no se apuran por
lograrlo. Simplemente contratan a las personas que pueden complementar
sus debilidades y fortalecer sus capacidades.
15. Tomar oportunidades
Debbi Fields, fundadora de la marca de galletas Mrs. Fields, sabía que
para lograr su objetivo de darse a conocer debía correr el riesgo de
regalar sus biscochos gratis a extraños. Como resultado su nombre está
presente en más de 10 países.
16. Por qué hay cosas que no pueden hacer
Los emprendedores efectivos no se pasan demasiado tiempo pensando en por
qué no pueden lograr algo. En su lugar, encuentran maneras de superar
los obstáculos que se les presentan.
17. El éxito de los demás
Los buenos emprendedores se dan cuenta de que el mundo es
suficientemente grande para que diversas ideas sean triunfadoras.
Simplemente se enfocan en dejar sus propias contribuciones a la
humanidad.
18. Estar equivocado
Drew Houston, co fundador de Dropbox, dijo “No te preocupes por el
fracaso. Solo tienes que estar en lo correcto una vez”. Los ganadores no
se angustian por equivocarse, simplemente siguen buscando opciones
correctas.
19. Tener empleados inteligentes
Los grandes empresarios no se preocupan por contratar equipos de trabajo
que sean más listos que ellos. Se dan cuenta de que para que sus
compañías triunfen deben tener a lo mejor de lo mejor en sus recursos
humanos y jamás se sienten amenazados por sus trabajadores.
20. Que alguien les demuestre que se equivocaron
Estas personas nunca temen probar sus teorías. Están más preocupados por
encontrar formas de trabajar que funcionen que en tener siempre la
razón.
21. Hacer mucho dinero
Irónicamente, obsesionarte con ganar dinero es una forma segura de no
conseguirlo. Los ganadores no se preocupan de volverse millonarios, se
enfocan en crear valor para los demás que de manera natural genere
riqueza.
Tal vez te sorprendieron algunos de los
puntos de la lista, tal vez otros te hicieron mucho sentido. De
cualquier manera, puedes aprender mucho de los grandes empresarios y de
lo que les preocupa realmente.
50 tips para iniciar tu propio negocio
Desde la idea, el producto, su lanzamiento y el éxito hay muchos pasos que todo emprendedor debe seguir para llegar a la meta.
Por John Rampton
1. Descubre tus habilidades. No todos tienen lo necesario para iniciar un
negocio, eso no quiere decir que tu idea no sea brillante, sólo que tal vez no cuentes con algunas características de personalidad vitales para lanzar tu empresa. Antes de invertir tiempo o recursos, evalúate y ve si cuentas con las habilidades típicas de un emprendedor.
2. Desarrolla una idea. No empieces un negocio sólo porque algo está de
moda o porque piensas que comercializarlo te dará dinero. Desarrolla un concepto de negocios que te apasione relacionado con algo en lo que tengas cierta experiencia. Después, piensa en un producto o servicio que creas que mejorará la vida de la gente.
3. Prueba tu credibilidad. Una vez que tengas una idea descubre cómo
puedes convertirla en realidad. ¿El producto es algo que la gente quiere o necesite? ¿Puedes tener ganancias vendiéndolo? ¿Funciona?
4. Escribe un plan de negocios. Un plan de negocios sólido te guiará hacia
adelante. También lo necesitarás para presentar tu idea a los inversionistas potenciales. Debe incluir una misión, un resumen ejecutivo, un resumen de la empresa, muestras del servicio o producto, una descripción de tu mercado objetivo, proyecciones financieras y el costo de las operaciones.
5. Identifica tu mercado. Aunque hayas detectado algún interés en tu
negocio, necesitas hacer más tarea. Evalúa el mercado para que le vendas a las personas que seguro realizarán la compra. Haz una evaluación competitiva.
6. Determina los costos. Haz investigaciones adicionales y conoce los costos estándar dentro de la industria. Esto no sólo te ayudará a manjar el negocio más eficientemente, también será información valiosa para los inversionistas.
7. Establece un presupuesto. Una vez que determines cuánto dinero tendrás para trabajar, descubre cuánto necesitas para desarrollar tu producto o servicio y crea un plan de marketing.
8. Encuentra a los inversionistas adecuados. Vas a necesitar algún tipo de financiamiento al comenzar, ya sea de tus ahorros, tarjetas de crédito, préstamos, capitalistas de riesgo o donaciones. Encuentra a un inversionista que comparta tu pasión, alguien con quien creas que puedes trabajar.
9. Escucha a los inversionistas. Te guste o no, éstos tendrán una opinión cuando se trate de tu empresa. Escucha sus consejos y sugerencias, pero eso no quiere decir que tengas que hacer todo lo que te digan.
10. Ten un gran sistema de apoyo. Vas a invertir mucho tiempo y recursos en tu nueva aventura empresarial. Asegúrate de que tu familia esté de acuerdo. Deben estar conscientes de que este proceso los retará en lo económico y emocional.
11. Determina la estructura legal. Determina qué te conviene más: ser el único propietario, tener un socio, una sociedad de responsabilidad limitada, una corporación S, una organización sin fines de lucro o una cooperativa.
12. Selecciona el nombre de tu empresa. Decide un nombre que vaya con tu marca, luego ve si ese está disponible y si lo puedes usar libremente en tu país y estado.
13. Registra el nombre de tu negocio. Si el nombre que quieres está disponible, regístralo lo antes posible en las oficinas correspondientes.
14. Aprovecha los recursos sin costo. Estos pueden ser las redes sociales o hasta una persona que te ofrezca consejos y experiencia para sacar adelante tu startup.
15. Compra un seguro. Asegúrate de que tengas el seguro adecuado para tu compañía. Esto puede variar de acuerdo con el tipo de negocio. Si trabajas desde casa asegúrate de que tu seguro incluya los robos o daños a los activos de la empresa así como la responsabilidad por los daños relacionados con la misma.
16. Arregla los libros de contabilidad. Ten registrado todo el dinero que entra y sale del negocio.
17. Elige la locación adecuada. Escoge un local que se adecue a las necesidades de tu negocio, uno que ofrezca una oportunidad para el crecimiento, el nivel adecuado de competencia y cercanía para los proveedores. También debe ser accesible para los clientes.
18. No te preocupes por una oficina. Si no estás obteniendo ganancias, no te mortifiques por adquirir un espacio para trabajar, puedes hacerlo desde casa.
19. La patente puede esperar. Las patentes pueden costar mucho dinero. Paga esta cantidad cuando estés seguro de que tienes los clientes suficientes para saldar las cuentas.
20. Sé flexible. Las probabilidades son que tu idea original tenga que ser modificada. Ser capaz de adaptarte y cambiar algo para ofrecerle al cliente algo que desea determinará si tendrás éxito o no.
21. Comparte tus ideas con amigos y familia. Las personas más cercanas son las que serán más honestas contigo sobre tu idea. No dudes en buscar sus consejos y sugerencias.
22. Ignora a los negativos. Hay una gran diferencia entre la crítica constructiva y alguien diciendo rápidamente que tu negocio fracasará. Lo mejor que puedes hacer es ignorar a estas personas.
23. No te enojes. Si tu idea es rechazada por los clientes o inversionistas no sucumbas al enojo. Descubre qué fue lo que no les gustó, haz ajustes y regresa con ellos una vez que hayas cambiado lo que querían.
24. Entrega el producto o servicio rápido. Tu negocio es un trabajo en proceso y si lanzas un producto o servicio rápidamente, serás capaz de construir una comunidad de clientes que te podrán proveer retroalimentación valiosa que te ayudará a mejorar tu oferta. Como dice el fundador de LinkedIn “Si no te avergüenza el primer lanzamiento de tu producto lo diste a conocer muy tarde”.
25. Ofrece nuevos productos o servicios. Si ya tienes clientes asegúrate de cuidarlos dándoles nuevos productos o servicios.
26. Sé paciente. Siempre ten en mente que el éxito no pasará de la noche a la mañana. Va a tomarte algo de tiempo antes de que ganes algo.
27. Entrega más de lo que te pidan al principio. Una vez que tengas un nuevo cliente asegúrate de ir más allá por lo menos el primer mes. Tendrás a ese cliente enganchado.
28. Publica en tu blog todo el tiempo. No te avergüences de compartir tus triunfos y luchas. Los clientes disfrutarán tu honestidad.
29. Evita las peleas con socios. Si tienes desacuerdos, arregla los problemas lo antes posible. Las peleas pueden distraerlos de hacer las cosas bien en el negocio.
30. No te preocupes por perder un porcentaje de la compañía. Un inversionista ha adquirido una acción de tu empresa. Reconoce el hecho de que eventualmente en algún punto tendrás que renunciar a una porción del control del negocio.
31. Contrata a un redactor. A menos que sepas escribir muy bien, contrata a alguien que redacte los mails para los clientes objetivo. Éste también te ayudará con los comunicados de prensa y otras cosas que darán a conocer las novedades de la empresa.
32. Prepárate para las juntas. Cuando te prepares para la junta con un cliente, lee todo lo que puedas sobre la industria, tu competencia y la empresa de ese cliente.
33. Haz una agenda de la junta. Ten a la mano los objetivos que quieras tocar. Manda esa agenda por correo a tus compañeros antes de verse para que puedan preparase ellos también. Asegúrate de que estos objetivos sean claros y todos los entiendan.
34. No tengas miedo de la competencia. No hables mal de la competencia cuando estés con clientes o inversionistas. No hay necesidad de ser objeto de lástima. De hecho, hablar de esta forma tal vez haga que los clientes se vayan con la competencia que ofrece un producto o servicio que tú no das. Recuerda, cuando la competencia se vaya, habrá un mercado para tu negocio. Usa ese conocimiento como inspiración para hacer las cosas mejor que tu rival.
35. Benefíciate del boca en boca. Nada vence a un buen marketing de boca en boca. Deja que tus amigos, familia e influenciadores divulguen lo que hace tu producto o servicio.
36. Ofrece una experiencia al cliente. Una experiencia incluye mercadotecnia sensorial. Esto significa manejar colores, luces, aromas, etcétera. Integra todas estas sensaciones a tu oferta, de tal forma que conquisten los sentidos de tus consumidores.
37. Haz networking. No tengas miedo de salir y mostrar tu cara al público, ya sea en una conferencia o sólo por salir con un amigo un viernes en la noche.
38. Da un servicio al cliente impecable. Interactuar con la gente es una parte importante de tu trabajo. Tu negocio podría ganar nuevos clientes porque los hiciste sentir importantes. Por ejemplo, Zappos no fue la primera tienda online en vender zapatos, pero la empresa perfeccionó su servicio al cliente y ganó a muchos compradores.
39. Asegúrate de que tu sitio Web funcione. Los clientes potenciales quieren saber lo más que se pueda de tu negocio, así que el acceso al mismo debe ser rápido
40. No te preocupes en exceso por tu economía. Algunos de los mejores negocios se lanzaron cuando la situación económica no era la mejor para el mundo, así que no lo pienses tanto y ¡atrévete!
41. Asegúrate de que los clientes paguen las cuentas. Cerciórate de recibir el pago de tu producto o servicio. En lugar de que se aprovechen de ti, pon un tiempo determinado para realizar el pago. Tampoco te hará mal aceptar tarjetas de crédito o tener la opción de que paguen directamente en tu sitio Web.
42. Encuentra a los empleados adecuados. Contrata a las personas ideales para el puesto. Aunque sea tu negocio, no podrás lidiar con todo, por eso necesitas a gente calificada para completar el trabajo.
43. Asigna responsabilidades. Delega tareas realizables a tu equipo de trabajo.
44. La honestidad es la mejor política. Si tienes problemas con algún empleado, asegúrate de que se resuelvan. A nadie le gusta que hablen a sus espaldas.
45. Recuerda que los opuestos se atraen. Contrata a personas con habilidades y personalidades opuestas a las tuyas. Te retarán y traerán cosas nuevas a tu negocio.
46. Dile adiós a tu vida social. Vas a pasar mucho tiempo dedicado a tu negocio. Aunque planees una noche fuera con los amigos, te puedes ir temprano porque un foco se fundió. Lo bueno es que esa gente te comprenderá.
47. Acepta que tú serás la última persona a la que le paguen. Como CEO, serás el último en recibir un cheque, y así será hasta que tengas las ganancias adecuadas.
48. No esperes el éxito de inmediato. Sólo porque tu negocio no te ha convertido en millonario (aún) no quiere decir que tu empresa es un fracaso. Si has recibido algún tipo de ganancia haciendo algo que te apasiona es una historia de éxito ¿o no?
49. Acepta cuando sea momento de retirarse. El fracaso es inevitable. Si las cosas no están funcionando y has hecho todo lo que puedes, haz a un lado tu orgullo y cierra. Algo así no es fácil de aceptar pero es para lo mejor.
50. No confíes sólo en el consejo de los otros. A pesar de que me ofrezco a darte estos consejos, tal vez el más importante es algo que aprendí a la mala: Aunque mucha gente te ofrezca su ayuda, date cuenta que al final tú eres el dueño del negocio y el responsable del éxito o fracaso del mismo. Si sabes qué es lo que funcionó, tendrás las habilidades y conocimiento para sacar adelante tu empresa.
Por John Rampton
12 pasos para ir de empleado a empresario
Si estás cansado de tu trabajo, puede parecer que sólo hay
dos pasos a seguir para convertirte en empresario. El primero es dejar
tu trabajo, y el segundo, empezar una compañía. ¿Verdad? Aunque hacer la
transición de empleado a emprendedor es posible, es mucho más complejo
que eso.
Estos son los 12 pasos que debes seguir para convertirte en tu propio jefe.
1. Determina qué te gustaría hacer
Algunas personas llaman a esto encontrar tu pasión, pero es más que eso. Piensa en tus habilidades, tus capacidades y tu experiencia; sé realista y contempla qué te imaginas haciendo durante varias horas al día, por varias semanas y años.
2. Piensa si otros pagarán por ello
Un negocio viable es la intersección entre lo que tú deseas hacer y lo que otros pagarán. ¿Recuerdas el tapete “Salta a conclusiones” de la película Office Space (Trabajo basura)? Todd amó construirlo, pero la realidad es que nadie lo iba a comprar. No era una oportunidad de negocio viable.
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3. Entrevista a clientes ideales
Encuentra algunas personas que creas que serían tus clientes ideales. Pregúntales acerca de sus necesidades, temores y aspiraciones relacionados con la idea de negocio que tienes. ¿Los beneficios de tu producto o servicio están en sintonía con sus necesidades reales? Asimismo, toma nota de las palabras que usan, pues harán que tu plan de mercadotecnia sea más auténtico.
4. Diseña un plan de mercadotecnia y negocios
La mercadotecnia de hoy consiste en la creación de contenidos, el manejo de redes sociales y el envío de correos electrónicos, entre otras cosas. Asegúrate de saber cómo te aproximarás a estas alternativas para presentar tu idea a los clientes. Al mismo tiempo, diseña un plan de negocios que detalle cómo pretendes hacer que tu negocio funcione. No necesita ser demasiado formal, pero es importante que cubra tu estructura operativa, el producto, los sistemas de distribución y planes de expansión.
5. Establece tu negocio a pequeña escala
Si te es posible, pon a prueba la idea de tu compañía al lanzarla a pequeña escala, mientras sigas con tu trabajo de oficina. Esto te dará una oportunidad libre de riesgo de poner a prueba tus ideas, obtener tus primeros clientes y ver si el negocio se sostendrá con el tiempo antes de dejar la seguridad de tu trabajo actual.
6. Evalúa la retroalimentación y haz ajustes
Echar a andar una operación a pequeña escala te ayudará a determinar qué partes de tu idea son buenas, y cuáles necesitan un ajuste. Toma en serio los comentarios de tus clientes y haz todos los cambios necesarios antes de comenzar a escalar.
7. Conforma un equipo
Si tu idea parece viable, piensa en quién te gustaría que formara parte de tu equipo líder cuando te dediques a tu negocio de tiempo completo. Dependiendo de tu experiencia personal, podrías necesitar ayuda en áreas como finanzas, mercadotecnia, servicio al cliente y producción.
8. Asegura el financiamiento
Para una pequeña empresa, esto podría significar ahorrar un poco de dinero para sobrevivir a los primeros meses. Si tus aspiraciones son un poco más grandes, podrías tener que pensar en cómo conseguir capital de riesgo o alguna inversión externa.
9. Define la estructura de tu empresa
Al mismo tiempo, deberás decidir qué tipo de estructura tendrá tu empresa para registrarla. ¿Quieres crear una sociedad anónima? ¿Una asociación? Define con cuidado los roles de inversión de cada uno de los miembros de tu equipo líder y plásmalo en términos legales.
10. Renuncia
Cuando te sientas listo, deja tu trabajo de oficina. Esto podría ser un gran alivio después de la enorme carga de trabajo que has tenido, pero confía en mí: te espera más trabajo. Aunque resulte tentador, asegúrate de no quemar ningún puente al salir –nunca sabes cuándo te encontrarás con ex jefes o compañeros de trabajo, y podrías tener que trabajar con ellos en el futuro–.
11. Establece un presupuesto de trabajo
Dedicado de tiempo completo a tu negocio, fija un presupuesto de la compañía. Éste debe incluir los gastos de mercadotecnia, los sueldos y otras adquisiciones importantes. ¡Ten cuidado de no perder dinero en gastos frívolos!
12. Escala tu negocio de acuerdo con un plan de negocios
Por último, sólo queda trabajar en los planes que has trazado cuidadosamente. Por supuesto, estos planes pueden cambiar con el tiempo a medida que encuentres obstáculos y los superes. Pero ya estarás del otro lado: serás un emprendedor hecho y derecho.
Por Sujan Patel
¡Enhorabuena!
7 cosas que te hacen parecer exitoso
Antes de lograr la gloria y la fama, debes prepararte. Para ser un triunfador primero tienes que parecerlo.
Por Neil Patel
Sabes que serás un gran éxito (un buen día). Te sientes poderoso (más o menos). Vas a triunfar (muy pronto). Vales un millón de dólares (en tu mente). Eres famoso (estás a punto de lograrlo). Solo necesitas un poco más de tiempo para poder triunfar.
¿Esto te suena familiar? Bien. Esa es la clase de actitud que caracteriza a un emprendedor exitoso.
Lo esperas, lo quieres. Tienes hambre de éxito y tienes la motivación. Tu triunfo aún no llega, pero hasta entonces, debes mantener acciones que aseguren que llegue la victoria. ¿Cómo te muestras como un emprendedor exitoso aun cuando no has llegado a ese nivel?
Aquí hay siete principios que los emprendedores aspirantes al éxito deben practicar.
1. Para ser algo, primero debes parecerlo
Aunque no lo creas, la vieja idea de que hay que pretender ser algo antes de serlo tiene una base científica. Psicólogos han reconocido la relación entre la mente y el cuerpo. Cuando te sientes de cierta manera, actúas de la forma correspondiente. El reverso también es real. Cuando actuamos de cierta forma, hacemos que la mente tenga una emoción relacionada.
Un ejemplo muy común es sonreír pues el simple hecho de hacerlo puede hacerte sentir feliz.
Si actúas de manera similar a un emprendedor exitoso, tus
sentimientos, emociones, niveles de autoconfianza y actitudes cambian de
dirección para adecuarse a este comportamiento. ¿El resultado?
Eventualmente dejarás de aparentar porque verdaderamente serás exitoso.
2. Muestra autoconfianza.
Uno de los mayores activos de un emprendedor es su autoconfianza. El problema es que es difícil de proyectar cuando se tiene una mente llena de miedos y dudas. Muchas personas que están a punto de lograr el éxito sufren del “síndrome del impostor”, un sentimiento de inferioridad sobre sus logros personales.
Este síndrome es muy común en el mundo emprendedor. Hasta las personas más exitosas experimentan dudas sobre sí mismos. Puedes darle la razón a esas voces en tu cabeza que aseguran que eres un impostor o puedes proyectar autoconfianza a pesar de tener estas sensaciones.
3. Pide ayuda
Las personas inteligentes saben detectar cuando ignoran algo. Por ese motivo los individuos verdaderamente listos saben cuándo pedir ayuda.
4. Sé selectivo con tu compañía
Los emprendedores entienden que el tiempo es como gastar dinero, salvo que el capital es un recurso renovable y los minutos no.
Por esta razón, debes pasar el tiempo con personas que te hagan ser mejor. No debes desperdiciar tus horas en lugares donde tú eres la persona más lista. Al contrario, debes buscar ser desafiado por personas que te ayuden a cultivarte.
Las personas exitosas pasan su tiempo con otras personas exitosas. Cuando tengas que decidir cómo invertir tu tiempo, toma decisiones inteligentes.
5. Vístete para el trabajo que quieres
Te guste o no, las personas te juzgan según cómo te vistas. Cuando hice unos cuantos cambios estratégicos en mi guardarropa, todo se transformó. Mi negocio se duplicó, gané nuevos clientes y mis servicios mejoraron.
¿Todo eso se debió a mi guardarropa? No necesariamente, pero mi apariencia sí tuvo un impacto. No se trata de gastar mucho en ropa, sino en saber escoger las prendas adecuadas. Sylvia Hewlett, especialista en liderazgo en el trabajo, explica: “Tienes que verte como si pertenecieras al grupo y tienes que verte mejor que el resto de los miembros del grupo”.
6. Corre riesgos
Los buenos emprendedores saben correr riesgos. El secreto para saber hacerlo bien es simplemente empezar a correr riesgos.
Empieza a correr pequeños riesgos que no tengan consecuencias muy graves. Eventualmente aprenderás a calcular bien la relación costo / beneficio de tus decisiones.
7. Escribe tu propia biografía en línea
¿Qué haría una persona que quisiera saber más de ti? Seguramente buscaría tu nombre en Google.
Al escribir una biografía digital, te haces cargo de lo que otras personas descubren de ti y el impacto que generas en ellas. Al manejar tu marca personal en la red puedes generar una identidad que vaya de acuerdo con las cosas que quieres lograr.
Tus perfiles en las grandes redes sociales (Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram, Tumblr, etcétera) deben ser llamativos y cohesivos. Recuerda que son los primeros puntos de contacto con el mundo exterior. Dedícales el tiempo que se merecen.
Todas las personas exitosas han pasado por etapas en las que no tenían fama o gloria. El triunfo llega con el crecimiento y el desarrollo de una persona. Este es el momento de prepararte, de trabajar duro y dar todo lo que tienes. No olvides que para ser quien estás destinado a ser, debes primero actuar como se debe.
¿Esto te suena familiar? Bien. Esa es la clase de actitud que caracteriza a un emprendedor exitoso.
Lo esperas, lo quieres. Tienes hambre de éxito y tienes la motivación. Tu triunfo aún no llega, pero hasta entonces, debes mantener acciones que aseguren que llegue la victoria. ¿Cómo te muestras como un emprendedor exitoso aun cuando no has llegado a ese nivel?
Aquí hay siete principios que los emprendedores aspirantes al éxito deben practicar.
1. Para ser algo, primero debes parecerlo
Aunque no lo creas, la vieja idea de que hay que pretender ser algo antes de serlo tiene una base científica. Psicólogos han reconocido la relación entre la mente y el cuerpo. Cuando te sientes de cierta manera, actúas de la forma correspondiente. El reverso también es real. Cuando actuamos de cierta forma, hacemos que la mente tenga una emoción relacionada.
Un ejemplo muy común es sonreír pues el simple hecho de hacerlo puede hacerte sentir feliz.
2. Muestra autoconfianza.
Uno de los mayores activos de un emprendedor es su autoconfianza. El problema es que es difícil de proyectar cuando se tiene una mente llena de miedos y dudas. Muchas personas que están a punto de lograr el éxito sufren del “síndrome del impostor”, un sentimiento de inferioridad sobre sus logros personales.
Este síndrome es muy común en el mundo emprendedor. Hasta las personas más exitosas experimentan dudas sobre sí mismos. Puedes darle la razón a esas voces en tu cabeza que aseguran que eres un impostor o puedes proyectar autoconfianza a pesar de tener estas sensaciones.
3. Pide ayuda
Las personas inteligentes saben detectar cuando ignoran algo. Por ese motivo los individuos verdaderamente listos saben cuándo pedir ayuda.
4. Sé selectivo con tu compañía
Los emprendedores entienden que el tiempo es como gastar dinero, salvo que el capital es un recurso renovable y los minutos no.
Por esta razón, debes pasar el tiempo con personas que te hagan ser mejor. No debes desperdiciar tus horas en lugares donde tú eres la persona más lista. Al contrario, debes buscar ser desafiado por personas que te ayuden a cultivarte.
Las personas exitosas pasan su tiempo con otras personas exitosas. Cuando tengas que decidir cómo invertir tu tiempo, toma decisiones inteligentes.
5. Vístete para el trabajo que quieres
Te guste o no, las personas te juzgan según cómo te vistas. Cuando hice unos cuantos cambios estratégicos en mi guardarropa, todo se transformó. Mi negocio se duplicó, gané nuevos clientes y mis servicios mejoraron.
¿Todo eso se debió a mi guardarropa? No necesariamente, pero mi apariencia sí tuvo un impacto. No se trata de gastar mucho en ropa, sino en saber escoger las prendas adecuadas. Sylvia Hewlett, especialista en liderazgo en el trabajo, explica: “Tienes que verte como si pertenecieras al grupo y tienes que verte mejor que el resto de los miembros del grupo”.
6. Corre riesgos
Los buenos emprendedores saben correr riesgos. El secreto para saber hacerlo bien es simplemente empezar a correr riesgos.
Empieza a correr pequeños riesgos que no tengan consecuencias muy graves. Eventualmente aprenderás a calcular bien la relación costo / beneficio de tus decisiones.
7. Escribe tu propia biografía en línea
¿Qué haría una persona que quisiera saber más de ti? Seguramente buscaría tu nombre en Google.
Al escribir una biografía digital, te haces cargo de lo que otras personas descubren de ti y el impacto que generas en ellas. Al manejar tu marca personal en la red puedes generar una identidad que vaya de acuerdo con las cosas que quieres lograr.
Tus perfiles en las grandes redes sociales (Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram, Tumblr, etcétera) deben ser llamativos y cohesivos. Recuerda que son los primeros puntos de contacto con el mundo exterior. Dedícales el tiempo que se merecen.
Todas las personas exitosas han pasado por etapas en las que no tenían fama o gloria. El triunfo llega con el crecimiento y el desarrollo de una persona. Este es el momento de prepararte, de trabajar duro y dar todo lo que tienes. No olvides que para ser quien estás destinado a ser, debes primero actuar como se debe.
Dime qué escuchas y te diré qué piensas
Investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) aseguran que los gustos musicales de cada uno pueden ser clave para indagar en su personalidad e incluso predecir la forma de pensar y comportarse, según los datos de un trabajo cuyos resultados publica la revista ‘PLoS One’.
En concreto, el trabajo se ha centrado
en el tipo de música que suele gustar a las personas que tienen un
carácter más “empático” y se muestran sensibles y comprensivos con las
emociones de los demás o, por contra, de aquellos que son más
“metódicos” y les gusta tener una explicación de todo lo que ocurre a su
alrededor.
Hasta ahora se sabe poco de qué factores
determinan el gusto por un estilo musical u otro. Algunos trabajos
apuntan a diferencias explícitas en función de la edad o la
personalidad, como que las personas que son más abiertos a vivir nuevas
experiencias tienden a preferir la música blues, jazz, folk o música
clásica, mientras que quienes son más extrovertidos y ‘afables’ tienden a
preferir la música pop, soul, funk, dance o electrónica.
Sin embargo, un equipo de científicos
dirigido por David Greenberg ha mostrado ahora que el “estilo cognitivo”
de cada uno también puede influir en las preferencias musicales y, por
tanto, sabiendo la música que uno escucha se puede saber más de esa
persona.
Los investigadores reclutaron a más de
4.000 voluntarios que se sometieron a una aplicación de la red social
‘Facebook’ que clasifica la personalidad a partir de una serie de
cuestionarios psicológicos. Posteriormente se les pidió que escucharan y
puntuaran 50 canciones de diferentes géneros.
Así, las personas que obtuvieron una
puntuación alta en su grado de empatía solían preferir música más
tranquila, como rock suave, country, folk o canción de autor, pero en
cambio no mostraban interés en otros géneros como el punk o el heavy
metal. En cambio, las personas que se consideraban más metódicas
preferían estilos más intensos.
Indagando un poco más en la temática de
las canciones escuchadas, vieron que las personas más empáticas optaban
por temas con poca energía (suaves, reflexivos, sensuales, con elementos
cálidos) o emociones negativas (tristes e incluso deprimentes) o
profundas (poéticas o relajantes).
Y los que obtuvieron eran catalogados
como metódicos optaban por temas más enérgicos (con un ritmo fuerte y
tenso), emociones positivas (animadas y divertidas).
¿Jeff Buckley o Metallica?
De hecho, en virtud de estos hallazgos
los grandes éxitos de las personas más empáticos serían el ‘Hallelujah’
de Jeff Buckley, el ‘Come away with me’ de Norah Jones, el ‘All of me’
de Billie Holliday y el ‘Crazy little thing called love’ de Queen.
Y para los más metódicos, el ‘Concerto
in C’ de Antonio Vivaldi, el ‘Etude Opus 65 No 3′ de Alexander Scriabin,
el ‘God save the Queen de The Sex Pistols y el ‘Enter the Sandman’ de
Metallica.
El autor del estudio, un saxofonista de
jazz amateur, asegura que la investigación podría tener implicaciones
para la industria de la música ya que actualmente plataformas como
Spotify o Apple Music que están invirtiendo mucho dinero para
desarrollar algoritmos que permitan predecir la música que cada usuario
querrá escuchar. “Y saber la forma de pensar de cada uno puede ayudar a
afinar e individualizar las recomendaciones musicales”, ha reconocido
Greenberg.























