REVISTA
Estos son los grandes retos que van a tener que afrontar los CEOs
Los trabajos
evolucionan, los tiempos cambian, y los grandes líderes también. Los
CEOs van a tener que afrontar grandes retos para estar a la altura de
los tiempos que se avecinan, años de cambios todavía más frenéticos que
los que hemos experimentado hasta ahora. Este fue el topic central que
se cubrió en el Comité Harvard – IESE, donde se analizó el perfil de los
líderes del sector empresarial en los próximos 10 años.
1. Global, global y cada vez más global.
La cada vez mayor internacionalización de los negocios llevará a tener
muy en cuenta factores como la subcontratación, las inversiones en el
exterior, la deslocalización, la gestión de múltiples filiales, la
fluctuación de los impuestos y los riesgos del cambio de divisas.
2. Priorizar la sensibilidad cultural.
Ante el escenario global que se presenta y que ya vivimos, la
deslocalización de las empresas y la implantación de filiales en países
cuyas culturas nada tienen que ver con la nuestra exige un ejercicio de
concienciación, modestia y respeto.
3. Involucración en las políticas gubernamentales, tanto a nivel local como global.
Los CEOs jugarán un papel esencial a la hora de tratar temas como la
regulación laboral o la política monetaria, por lo que deberán
involucrarse de forma proactiva en estos asuntos.
4. Erigirse como principales garantes de los valores de las organizaciones que representan.
Cada vez la sociedad muestra una mayor repulsa hacia ciertos sectores,
como la banca, a raíz de los escándalos de los últimos años. La crisis
ha corrompido al entorno empresarial, y los altos directivos son los
primeros interesados en reparar ese daño a su reputación y mostrar una
imagen de compromiso y honestidad.
5. Mantenerse al día en la era digital.
Aunque en ningún caso debe desplazar a otros aspectos de la estrategia
igualmente esenciales, en los próximos años saber desenvolverse con los
últimos avances tecnológicos e informáticos es un requisito ineludible
para poder competir globalmente.
6. Invertir en conocimiento y habilidades.
En el contexto de envejecimiento de la población que experimenta la
mayoría de países desarrollados, sería un error dejar que los empleados
queden obsoletos. Uno de los mayores retos será luchar contra ello, y
procurar a los trabajadores los conocimientos y habilidades necesarias,
fomentando y premiando la innovación.
7. No perder de vista el medio ambiente.
La energía es, probablemente, uno de los mayores retos del futuro. Al
tratar con reguladores y gobiernos y tomar sus decisiones, los
directivos deberán ver más allá de sus propios intereses y otorgar una
importancia capital a aspectos externos tales como el calentamiento
global y el cambio climático.
El Community Manager ha muerto
Bienvenidos al entierro de uno de los perfiles más famosos en la era de Internet. El Community Manager o CM, como se lo llama habitualmente, es cosa del pasado. El concepto mismo y sus funciones ya forman parte del baúl de los recuerdos de la web.
Este puesto dentro de la empresa queda a cargo del Estratega Digital, la figura emergente luego de la muerte de tan mítico personaje, como sin duda fue el CM.
Las empresas de envergadura y emprendimientos serios apuestan por un perfil profesional que genere verdadero valor a la marca. La figura del Estratega Digital es una autoridad dentro de las empresas actuales, no un simple personaje que nadie respeta y se encuentra al final del organigrama organizacional de la empresa, como lo era, y lastimosamente en algunos lugares lo sigue siendo el Community Manager.
La comunicación en los emprendimientos está apuntando a la profesionalización y el tener una persona que se encarga de las redes sociales solamente es tan absurdo como tratar de tener una persona que solamente se dedique a revisar y contestar absolutamente todos los mails de la empresa. Actualmente se apuesta a algo más profundo, más serio y no al simple envío de tweets o publicación de posts a determinada hora elegida al azar.
El verdadero problema radica en que no existe estrategia alguna detrás del Community Manager promedio y esto se puede evidenciar en algunas prácticas recurrentes de los que también son llamados en ocasiones “Social Media Manager” o “Social Media Expert”. Si el encargado de redes de un emprendimiento o empresa cae en alguna de las siguientes prácticas es hora de echar a alguien:
1- Las respuestas a seguidores o usuarios son genéricas y constantemente vive pidiendo que lo sigan para poder contactar vía DM o pide que le escriban al inbox para la solución de problemas sin consultar si el inconveniente es o no importante para hacer pasar por dicho proceso al usuario. Esto hace que el cliente realice el trámite una y otra vez. Esto es algo erróneo que tarde o temprano terminará hartando al usuario y se convertirá en problema para la comunicación de la marca.
2- Frecuentemente realiza concursos con pedidos de RTs o Like que no hace más que atraer público interesado por el premio y no por el mensaje de la marca. Aparte de que estos concursos están prohibidos en las principales redes sociales, no hacen más que inflar la cantidad de seguidores o usuarios que aparecen solamente a la hora de sorteos y que por los general son perfiles falsos.
3- Administra el blog de la empresa con largos posteos abiertamente “copypasteados” y que en ocasiones no tienen que ver con la marca, utilizando como principal criterio de elección para el contenido “que se trata de un material viral” que atrae gente, tirando su honor por la ventana al elegir Tumblr como plataforma. No hace falta explicar, eso está muy mal.
4- Realiza email marketing con bases de datos compradas. Es uno de los errores más frecuentes en los que caen los CMs. El utilizar bases de datos compradas es lo más absurdo que se puede hacer. Por lo general las direcciones no existen o dejaron de ser utilizadas hace años, lo que equivale a disparar al aire sin un objetivo alguno, agregando que pueden convertirse en spam y caer en penalizaciones por parte de los proveedores de correos.
5- Cuando realiza el balance de sus gestión tiene sólo en cuenta la cantidad de seguidores, me gustas, RTs o Fav que obtuvo. No identifica los valores que debe tener en cuenta en torno a la marca y no entiende sobre que significa para la empresa una conversión.
Se necesita una estrategia
Uno puede pasar horas y horas enumerando los distintos errores que los Community Managers comenten a la hora de ejercer su labor. Pero algunos dirán que existen buenos CMs, lamento decirles que no es así. El concepto de Community Manager literalmente significa "Administrador de comunidades", comunidad que en la gran mayoría de los casos no existe o es un abultado cúmulo de personas que no los une algún intereses en común, característica principal de una comunidad.Pero en el caso de que existiese una verdadera comunidad, la figura del CM no es necesaria. Una comunidad es activa de por sí, lo temas surgen de manera espontánea y la comunicación fluye sin intervención de ninguna persona que haga de payaso para que la gente ría y converse.
Sin una estrategia clara, con objetivos definidos y con metas plasmadas, la figura del Community Manager se limita a la administración a ciegas de Facebook y Twitter. Si no se saca provecho con las mediciones, se miden conversiones y se plantean nuevas estrategias en base a los datos obtenidos, no vale la pena tener un CM.
"Una comunidad es activa de por sí, los temas surgen de manera espontánea y la comunicación fluye sin intervención de ninguna persona que haga de payaso para que la gente ría y converse"
— Milciades Balbuena
Un Estratega Digital deberá de contar con autoridad y libertad de acción dentro de la empresa. Es el encargado de controlar las campañas de inbound y outbound marketing. Necesita conocimientos de Growth Hacker y capacidad de coordinar todos los ciclos que de las estrategias de marketing de un emprendimiento o empresa de éxito genera.
Estamos en una época donde las experimentaciones deben realizarse a nivel profesional, arriesgar con gente que cuenta con las capacidades de lograr una gestión de marketing de seriedad. Aunque las empresas en nuestro país choquen con la escasez de perfiles de Estrategas Digitales, el mercado nacional cuenta con agencias de primera para esta labor e incluso, brinda capacitaciones para formar Estrategas Digitales.
Como recomendación final se puede decir que en Paraguay se debería de apostar a contar con la figura de Estratega Digital o apostar por las agencias. Es hora de asumir la muerte del Community Manager y profesionalizar el área digital, para así poder colocar a las empresas, emprendimientos y al país a la altura profesional del mundo en materia digital.
10 buenos consejos de un emprendedor de Silicon Valley
Geoff Brigham,
directivo de Wikimedia (Wikipedia), curtido en eBay durante cerca de
una década, desgrana el modelo de innovación en un decálogo a su paso
por la Jornada Empresa y Conocimiento de la Asociación Española de
Directivos (AED).
15/12/2015
1. Tu empresa ha de poner el foco en las personas, seleccionando perfiles que sean diferentes a uno mismo para "tener diferentes puntos de vista", apelando por ejemplo a los equipos mixtos tanto de géneros (mujeres y hombres) como de perfiles y experiencias. Asimismo, ha apelado al líder "humilde", ya que desde su posición "tiene que ser capaz de generar entornos flexibles donde el diálogo y la generación de ideas sean valorados positivamente".
2. Desarrolla tu producto y lánzalo al mercado. No se debe esperar a que esté perfecto ya que "puedes perder una oportunidad". Es importante conocer cuanto antes las reacciones de los clientes y corregir para adaptarlo a sus necesidades.
3. No es un mito: abraza el modelo de prueba y error. Cuando tienes el producto, experiméntalo en grupos pequeños para tener datos que te permitan seguir. Probando y teniendo errores aprendes a ver cuál será su proyección en mercados más grandes.
4. No renuncies a buscar ayuda en tu comunidad. Wikimedia y otras organizaciones sin ánimo de lucro han basado su crecimiento en la creación colectiva. Wikilawyers, que es una comunidad de Wikimedia, contribuye a mantener este proyecto, para tenerlo al día en cuestiones legales, en caso contrario Wikimedia no podría disponer de tantos consejeros legales.
5. Los pequeños equipos son más ágiles y rápidos, y habitualmente más eficientes. Un ejemplo de una startup muy exitosa que han trabajado a través de pequeños equipos es Amazon, que ha favorecido el pensamiento innovador. Pequeños equipos que te permiten una cultura flexible, de creación de pequeños grupos para solucionar los problemas.
6. Hay que simplificar los problemas. El directivo de Wikimedia ha recomendado "reducir las cosas a lo fundamental y empezar a razonar a partir de ahí", poniendo el ejemplo de la empresa Uber, que se ha basado en una necesidad básica: mejorar el transporte.
7. Ten un mantra. No centrarse en una declaración de misión, sino en una frase corta, directa, que reduce a la mínima expresión dónde debe centrarse el equipo para encontrar la innovación. Por ejemplo: "Think different" de Apple, o "Peace of mind" de Federal Express (FedEx).
8. Para ser innovador no tienes más remedio que correr riesgos. "Hay que ir más allá si quieres ser innovador", ha asegurado, además de "ser audaz y correr riesgos, siendo siempre consciente de los límites" con los que cada empresa cuenta.
9. Cuando estás en la cima tienes que liderar como si no lo estuvieras. Brigham admite que "si todo te va muy bien, debes empezar a preguntarte qué ocurre", ya que puede ser que el líder empresarial este alejándose del cliente, dejando de escucharle."Estar confiados es una señal de advertencia, sobre todo cuando se está en lo más alto", ha asegurado.
10. No renuncies a tu idea por comentarios desalentadores. El directivo de Silicon Valley ha terminado su decálogo con un consejo: "No te dejes influir por aquellas voces que te dicen que tu idea es una locura. Ellos pueden estar en un mundo diferente al tuyo. Estás innovando y tienes que arriesgarte, y no dejarse caer si se cometen errores".
12 Objetivos que debes Lograr para Convertirte en un Empresario Exitoso
Javier Diaz
Finalmente has tomado la decisión de emprender y vas con total convicción y determinación a convertirte en un empresario exitoso. Felicitaciones!, has dado un primer paso importante que muchos jamás se atreven a dar, pero te espera un camino lleno de retos por superar y objetivos por alcanzar para lograr tu sueño.
En esta ocasión quiero compartirte una lista de objetivos que, en la medida que los vayas logrando, te irán acercando a tu gran sueño de convertirte en un Exitoso Empresario.
Puede que algunos de estos objetivos ya los hayas alcanzado, pero probablemente hay otros en los que estás trabajando. Lo importante es que cada uno de estos objetivos los tengas claros, les pongas una fecha, diseñes las estrategias que te ayudarán a lograrlos y trabajes con determinación cada día para alcanzarlos.
Imágenes por Shutterstock
Conseguir tu primer cliente significa que por fin tienes una versión comercial de tu producto o servicio, por la cual hay personas dispuestas a pagar. Tu primer cliente significa que ya tienes un modelo de negocios con viabilidad comercial. Lograr este objetivo significa que finalmente tu idea está lista para convertirse en un negocio.
Pero ten cuidado, evita caer en el error de creer que tu primer cliente es ese amigo o familiar que te compro por apoyarte. La idea es que ese primer cliente te compre porque realmente encuentra valor en el producto o servicio que ofreces.
Un gran paso en la vida de todo empresario es la formalización empresarial. Dar este paso significa que estamos listos para asumir las responsabilidades comerciales, laborales, tributarias y penales que implican tener una empresa.
Cada país cuenta con sus propias legislaciones y entidades encargadas de regular el comercio. Si quieres ser un empresario exitoso, jamás te puedes desentender de tus obligaciones legales. Recuerda que el desconocimiento de las leyes, no nos exime de su cumplimiento. El incumplimiento de las leyes puede acarrear sanciones de diferente índole, incluyendo financieras y penales.
Y, algo importante, es que las leyes también incluyen algunos beneficios que sólo podremos aprovechar si los conocemos.
Formalizar tu negocio significa que te estás tomando en serio tu rol de ser empresario y que estás dispuesto a asumir con responsabilidad todos los retos que implica crear una empresa.
Registrar una marca significa que quieres que tu producto, tu servicio y tu empresa sean únicos en el mercado, y por lo tanto estás dispuesto a invertir para tener una marca exclusiva que te identifique y te distinga en el mercado. Este paso significa que has entendido que tu marca es un activo y que vas a trabajar para que ese activo aumente su valor cada día.
Cuando empezamos un negocio, pueden pasar meses y meses antes de que los ingresos generados justifiquen desde el punto de vista financiero lo que estamos haciendo. Por tal razón, muchos emprendedores deciden iniciar su negocio a medio tiempo, mientras el resto del tiempo lo dedican a un empleo que les garantice ingresos para cubrir sus gastos personales. Incluso, la gran mayoría se ven tentados a acabar su empresa para conseguir un empleo con un salario superior a los ingresos que estaban obteniendo con sus negocios. Lo cierto es que construir una empresa sostenible es un ejercicio de tiempo completo; debes dedicar todo tu tiempo, esfuerzo y energía a tu negocio si quieres verlo prosperar. Por lo tanto, es fundamental llegar a ese momento en que los ingresos de tu negocio cubran por completo los gastos del negocio y además te permitan cubrir tus gastos personales.
Lograr este objetivo significa que puedes enfocarte 100% a tu empresa y que estás listo para dedicarte en cuerpo y alma a hacer crecerla crecer.
Llega el momento en que ya no das abasto para todo el trabajo que hay para hacer en tu empresa, pero afortunadamente las ventas han ido creciendo y los ingresos son suficientes para justificar la contratación de tu primer empleado.
Este gran paso significa que has entendido que para seguir creciendo, debes invertir en personas que te apoyen en los procesos de tu negocio. En este momento descubres el gran poder de delegar la parte operativa de tu empresa para que puedas enfocarte en la parte estratégica.
Te recomendamos leer ➔ 11 Inversiones que todo Empresario debe realizar para hacer Crecer su Negocio
Has trabajado arduamente con disciplina y constancia por meses y por fin ha llegado ese gran momento que estabas esperando: has conseguido concretar tu primer gran negocio con ese cliente que representa una gran oportunidad para tu empresa.
Lograr este objetivo significa que tu empresa ha entrado a las grandes ligas y está lista para para hacer negocios a lo grande.
En este momento te das cuenta de que valió la pena formalizarte, registrar tu marca, invertir en talento y dedicarte por completo a tu empresa.
Las alianzas estratégicas son "detonadores" que impulsarán tu empresa al siguiente nivel. Un aliado estratégico es aquel que te ayuda a optimizar los procesos en tu negocio, es decir, a lograr mejores resultados, en menor tiempo y con menor inversión de recursos.
Identifica aquellas organizaciones a las que puedas ofrecerles algo a cambio de que ellas también te ofrezcan un beneficio estratégico para tu negocio.
La clave en este objetivo está en crear relaciones sostenibles en las que ambas partes ganen.
Construir alianzas estratégicas significa que las fortalezas de tu empresa están siendo potenciadas por las fortalezas de otras empresas. Esto se llama sinergia.
Te recomendamos leer ➔ Cómo desarrollar alianzas estratégicas que impulsen el crecimiento de tu empresa
Al principio probablemente debas empezar tu negocio en la sala de la casa o en un local arrendado, pero llega el punto en que las finanzas te permiten invertir en un local propio. Lograr este objetivo significa que tu empresa empieza a consolidarse y sus activos están creciendo de manera sostenible.
Este objetivo consiste en lograr que tus clientes hablen de ti y te prefieran sin importar que existan muchas otras empresas ofreciendo productos y servicios similares. Ser un referente en la industria significa que has construido una empresa con una propuesta de valor única, que estás creando experiencias memorables para tus clientes y que has sabido comunicar de manera efectiva los beneficios que tu negocio ofrece.
Recuerda que la esencia de tu negocio es servir; cuantas más personas ayudes con tu negocio, más exitoso serás. Si te enfocas en las personas y en crear valor para ellas, seguramente llegará el momento en que tu empresa deje de ser una más para convertirse en parte de la vida de tus clientes. Lograr este objetivo significa que tu negocio está haciendo más que dinero; significa que tu negocio tiene un verdadero propósito y que estás impactando positivamente el entorno. Es en este momento en el que tu negocio empieza a trascender y a dejar su huella en la historia.
Cuando logras que tu empresa funcione sin tu presencia, significa que has construido un sistema sólido y con vida propia capaz de expandirse de manera sostenible.
Para lograr esto, las claves son: delegar, estandarizar y sistematizar. Este proceso toma su tiempo, pero es algo que debes visionar desde el día que abras tu negocio. Si el buen funcionamiento de tu negocio depende de que estés todo el tiempo pendiente de todo, significa que no estás aprovechando el potencial de los recursos y del talento que tienes a tu disposición.
Cuando ya has dominado el mercado local, una estrategia de crecimiento empresarial interesante es la internacionalización, es decir, llevar tus productos y servicios a otros países.
Este es un paso enorme y que supone grandes retos, pero si has logrado los 10 objetivos anteriores, seguramente para este momento ya estás dirigiendo una compañía sistematizada y sostenible con un gran potencial de crecimiento que necesita aventurarse en mercados más grandes.
Existen diferentes maneras de llevar tu producto a mercados internacionales, por ejemplo: con alianzas estratégicas, abriendo sucursales de tu negocio en otros países o abriendo exportaciones. La opción más adecuada depende del tipo de producto que ofrezcas y de tus objetivos como empresario.
Te recomendamos leer ➔ Guía para Internacionalizar tu Negocio
La bolsa de valores es una gran oportunidad para capitalizar tu empresa y hacerla crecer financieramente. Lograr este objetivo significa que tu empresa ahora está invirtiendo en proyectos mucho más grandes y que cuenta con la suficiente organización para conseguir financiación a través del mercado de valores.
Cuando una empresa comienza a negociar sus acciones en el mercado bursátil, a esta operación se le conoce como OPV (Oferta Pública de Venta). Algunas de las OPV más grandes de la historia son las de Alibaba, Facebook y Google, tres compañías que alcanzaron cifras record el día que salieron a la bolsa.
Luego de alcanzar todos los objetivos mencionados, tu empresa será sin duda una compañía exitosa que está impactando la vida de millones de personas, generando empleo y aportando valor al mercado. ¿Qué sigue después? Para este momento, tu historia y la historia de tu empresa serán la inspiración para muchos otros emprendedores que sueñan con ser empresarios exitosos. Lo más probable es que tu historia se convierta en un libro de referencia en temas empresariales. Lograr este objetivo significa que has dejado tu huella en la historia y que ahora quedarás inmortalizado inspirando a nuevas generaciones de emprendedores. Haz cumplido tu sueño de convertirte en un empresario exitoso :)
¿Cuáles de estos objetivos ya has logrado? ¿Cuáles objetivos esperas alcanzar el año próximo? ¿Cuál otro objetivo consideras importante a lograr en el camino hacía el éxito empresarial?
Estos objetivos no son un "paso a paso", son más bien retos de referencia que te irán acercando a tu sueño de ser un empresario exitoso a medida que los vayas superando. Apunta cada objetivo en una hoja y ponle una fecha en la que esperas lograrlo y la estrategia que te ayudará a conseguirlo. No te desesperes queriendo alcanzarlos todos ya mismo, al contrario, debes trabajar con disciplina, paciencia y constancia si quieres lograrlos. Te va a tomar años lograr todos los objetivos, pero serán años apasionantes en los que cada día tendrás un motivo para levantarte entusiasmado de la cama.
Finalmente has tomado la decisión de emprender y vas con total convicción y determinación a convertirte en un empresario exitoso. Felicitaciones!, has dado un primer paso importante que muchos jamás se atreven a dar, pero te espera un camino lleno de retos por superar y objetivos por alcanzar para lograr tu sueño.
En esta ocasión quiero compartirte una lista de objetivos que, en la medida que los vayas logrando, te irán acercando a tu gran sueño de convertirte en un Exitoso Empresario.
Puede que algunos de estos objetivos ya los hayas alcanzado, pero probablemente hay otros en los que estás trabajando. Lo importante es que cada uno de estos objetivos los tengas claros, les pongas una fecha, diseñes las estrategias que te ayudarán a lograrlos y trabajes con determinación cada día para alcanzarlos.
Pasos que debes dar en tu Camino para Convertirte en un Empresario Exitoso
Imágenes por Shutterstock1. Conseguir tu primer cliente
Conseguir tu primer cliente significa que por fin tienes una versión comercial de tu producto o servicio, por la cual hay personas dispuestas a pagar. Tu primer cliente significa que ya tienes un modelo de negocios con viabilidad comercial. Lograr este objetivo significa que finalmente tu idea está lista para convertirse en un negocio.
Pero ten cuidado, evita caer en el error de creer que tu primer cliente es ese amigo o familiar que te compro por apoyarte. La idea es que ese primer cliente te compre porque realmente encuentra valor en el producto o servicio que ofreces.
2. Formalizar tu empresa
Un gran paso en la vida de todo empresario es la formalización empresarial. Dar este paso significa que estamos listos para asumir las responsabilidades comerciales, laborales, tributarias y penales que implican tener una empresa.
Cada país cuenta con sus propias legislaciones y entidades encargadas de regular el comercio. Si quieres ser un empresario exitoso, jamás te puedes desentender de tus obligaciones legales. Recuerda que el desconocimiento de las leyes, no nos exime de su cumplimiento. El incumplimiento de las leyes puede acarrear sanciones de diferente índole, incluyendo financieras y penales.
Y, algo importante, es que las leyes también incluyen algunos beneficios que sólo podremos aprovechar si los conocemos.
Formalizar tu negocio significa que te estás tomando en serio tu rol de ser empresario y que estás dispuesto a asumir con responsabilidad todos los retos que implica crear una empresa.
3. Registrar tu marca
Registrar una marca significa que quieres que tu producto, tu servicio y tu empresa sean únicos en el mercado, y por lo tanto estás dispuesto a invertir para tener una marca exclusiva que te identifique y te distinga en el mercado. Este paso significa que has entendido que tu marca es un activo y que vas a trabajar para que ese activo aumente su valor cada día.
4. Vivir de los ingresos generados por tu empresa
Cuando empezamos un negocio, pueden pasar meses y meses antes de que los ingresos generados justifiquen desde el punto de vista financiero lo que estamos haciendo. Por tal razón, muchos emprendedores deciden iniciar su negocio a medio tiempo, mientras el resto del tiempo lo dedican a un empleo que les garantice ingresos para cubrir sus gastos personales. Incluso, la gran mayoría se ven tentados a acabar su empresa para conseguir un empleo con un salario superior a los ingresos que estaban obteniendo con sus negocios. Lo cierto es que construir una empresa sostenible es un ejercicio de tiempo completo; debes dedicar todo tu tiempo, esfuerzo y energía a tu negocio si quieres verlo prosperar. Por lo tanto, es fundamental llegar a ese momento en que los ingresos de tu negocio cubran por completo los gastos del negocio y además te permitan cubrir tus gastos personales.
Lograr este objetivo significa que puedes enfocarte 100% a tu empresa y que estás listo para dedicarte en cuerpo y alma a hacer crecerla crecer.
5. Contratar tu primer empleado
Llega el momento en que ya no das abasto para todo el trabajo que hay para hacer en tu empresa, pero afortunadamente las ventas han ido creciendo y los ingresos son suficientes para justificar la contratación de tu primer empleado.
Este gran paso significa que has entendido que para seguir creciendo, debes invertir en personas que te apoyen en los procesos de tu negocio. En este momento descubres el gran poder de delegar la parte operativa de tu empresa para que puedas enfocarte en la parte estratégica.
Te recomendamos leer ➔ 11 Inversiones que todo Empresario debe realizar para hacer Crecer su Negocio
6. Concretar tu primer gran negocio
Has trabajado arduamente con disciplina y constancia por meses y por fin ha llegado ese gran momento que estabas esperando: has conseguido concretar tu primer gran negocio con ese cliente que representa una gran oportunidad para tu empresa.
Lograr este objetivo significa que tu empresa ha entrado a las grandes ligas y está lista para para hacer negocios a lo grande.
En este momento te das cuenta de que valió la pena formalizarte, registrar tu marca, invertir en talento y dedicarte por completo a tu empresa.
7. Crear tu primer alianza estratégica
Las alianzas estratégicas son "detonadores" que impulsarán tu empresa al siguiente nivel. Un aliado estratégico es aquel que te ayuda a optimizar los procesos en tu negocio, es decir, a lograr mejores resultados, en menor tiempo y con menor inversión de recursos.
Identifica aquellas organizaciones a las que puedas ofrecerles algo a cambio de que ellas también te ofrezcan un beneficio estratégico para tu negocio.
La clave en este objetivo está en crear relaciones sostenibles en las que ambas partes ganen.
Construir alianzas estratégicas significa que las fortalezas de tu empresa están siendo potenciadas por las fortalezas de otras empresas. Esto se llama sinergia.
Te recomendamos leer ➔ Cómo desarrollar alianzas estratégicas que impulsen el crecimiento de tu empresa
8. Adquirir tu primer local propio
Al principio probablemente debas empezar tu negocio en la sala de la casa o en un local arrendado, pero llega el punto en que las finanzas te permiten invertir en un local propio. Lograr este objetivo significa que tu empresa empieza a consolidarse y sus activos están creciendo de manera sostenible.
9. Lograr que tu empresa se convierta en un referente en la industria
Este objetivo consiste en lograr que tus clientes hablen de ti y te prefieran sin importar que existan muchas otras empresas ofreciendo productos y servicios similares. Ser un referente en la industria significa que has construido una empresa con una propuesta de valor única, que estás creando experiencias memorables para tus clientes y que has sabido comunicar de manera efectiva los beneficios que tu negocio ofrece.
Recuerda que la esencia de tu negocio es servir; cuantas más personas ayudes con tu negocio, más exitoso serás. Si te enfocas en las personas y en crear valor para ellas, seguramente llegará el momento en que tu empresa deje de ser una más para convertirse en parte de la vida de tus clientes. Lograr este objetivo significa que tu negocio está haciendo más que dinero; significa que tu negocio tiene un verdadero propósito y que estás impactando positivamente el entorno. Es en este momento en el que tu negocio empieza a trascender y a dejar su huella en la historia.
10. Lograr que tu empresa funcione sin tu presencia
Cuando logras que tu empresa funcione sin tu presencia, significa que has construido un sistema sólido y con vida propia capaz de expandirse de manera sostenible.
Para lograr esto, las claves son: delegar, estandarizar y sistematizar. Este proceso toma su tiempo, pero es algo que debes visionar desde el día que abras tu negocio. Si el buen funcionamiento de tu negocio depende de que estés todo el tiempo pendiente de todo, significa que no estás aprovechando el potencial de los recursos y del talento que tienes a tu disposición.
11. Comenzar a vender tus productos y servicios en otros países
Cuando ya has dominado el mercado local, una estrategia de crecimiento empresarial interesante es la internacionalización, es decir, llevar tus productos y servicios a otros países.
Este es un paso enorme y que supone grandes retos, pero si has logrado los 10 objetivos anteriores, seguramente para este momento ya estás dirigiendo una compañía sistematizada y sostenible con un gran potencial de crecimiento que necesita aventurarse en mercados más grandes.
Existen diferentes maneras de llevar tu producto a mercados internacionales, por ejemplo: con alianzas estratégicas, abriendo sucursales de tu negocio en otros países o abriendo exportaciones. La opción más adecuada depende del tipo de producto que ofrezcas y de tus objetivos como empresario.
Te recomendamos leer ➔ Guía para Internacionalizar tu Negocio
12. Salir a la Bolsa de Valores
La bolsa de valores es una gran oportunidad para capitalizar tu empresa y hacerla crecer financieramente. Lograr este objetivo significa que tu empresa ahora está invirtiendo en proyectos mucho más grandes y que cuenta con la suficiente organización para conseguir financiación a través del mercado de valores.
Cuando una empresa comienza a negociar sus acciones en el mercado bursátil, a esta operación se le conoce como OPV (Oferta Pública de Venta). Algunas de las OPV más grandes de la historia son las de Alibaba, Facebook y Google, tres compañías que alcanzaron cifras record el día que salieron a la bolsa.
13. Bonus: Lograr que la historia de tu empresa se convierta en un libro que inspire a otros emprendedores
Luego de alcanzar todos los objetivos mencionados, tu empresa será sin duda una compañía exitosa que está impactando la vida de millones de personas, generando empleo y aportando valor al mercado. ¿Qué sigue después? Para este momento, tu historia y la historia de tu empresa serán la inspiración para muchos otros emprendedores que sueñan con ser empresarios exitosos. Lo más probable es que tu historia se convierta en un libro de referencia en temas empresariales. Lograr este objetivo significa que has dejado tu huella en la historia y que ahora quedarás inmortalizado inspirando a nuevas generaciones de emprendedores. Haz cumplido tu sueño de convertirte en un empresario exitoso :)
¿Cuáles de estos objetivos ya has logrado? ¿Cuáles objetivos esperas alcanzar el año próximo? ¿Cuál otro objetivo consideras importante a lograr en el camino hacía el éxito empresarial?
Estos objetivos no son un "paso a paso", son más bien retos de referencia que te irán acercando a tu sueño de ser un empresario exitoso a medida que los vayas superando. Apunta cada objetivo en una hoja y ponle una fecha en la que esperas lograrlo y la estrategia que te ayudará a conseguirlo. No te desesperes queriendo alcanzarlos todos ya mismo, al contrario, debes trabajar con disciplina, paciencia y constancia si quieres lograrlos. Te va a tomar años lograr todos los objetivos, pero serán años apasionantes en los que cada día tendrás un motivo para levantarte entusiasmado de la cama.
El problema de acumular conocimiento y no practicarlo
Si no practicamos y vivimos el conocimiento que tenemos, entonces realmente no podemos decir que sabemos. Y esto es lo que nos sucede actualmente, en una era prácticamente de ignorancia y disociación entre el conocimiento y lo que hacemos con ese conocimiento
Por: Alejandro Martinez Gallardo -
altercultura
La diferenciación entre el conocimiento y
el ejercicio de ese conocimiento, que constituye la verdadera
sabiduría, fue hecha desde un inicio por las diferentes tradiciones. Ya
Platón había distinguido entre una vida filosófica integral, como la de
Sócrates, y una filosofía discursiva como la de los sofistas, que eran
capaces de grandes acrobacias lingüísticas para persuadir a casi
cualquiera pero no que no eran capaces de poner en práctica sus
argumentos ellos mismos. Aunque la filosofía moderna haya asumido ser un
comentario de la filosofía platónica y considere que el espíritu
helénico es su ilustre ascendente, podríamos afirmar que son los
sofistas los que han triunfado. El conocimiento hoy en día, controlado
por la academia (término que hoy parece mal tomado de la escuela de
Platón) y las instituciones que la fondean, en gran medida se ha
desviado de la concepción original de la filosofía. Presenciamos desde
hace siglos una disociación entre el conocimiento intelectual y la vida
moral y ascética necesaria para encarnar los principios que se discuten y
se defienden como verdades. Pero es una verdad muy endeble la que sólo
se sostiene con palabras y no con actos, ni con la transformación de la
conciencia y el tangible mejoramiento del individuo, tanto moral como
intelectualmente.
Seguramente esta disociación entre el
conocimiento meramente intelectual y la aplicación del conocimiento a
todos los aspectos de la existencia, especialmente aquellos que tienen
que ver con nuestra relación cualitativa con el entorno, ocurrió
paulatinamente con la consolidación del materialismo científico y de la
preeminencia de los valores económicos. En la actualidad hemos llegado
al punto en el que lo importante es ser inteligente (en un sentido
mundano) y no ser bueno; de hecho consideramos que la bondad es sinónimo
de ingenuidad (lo es sólo en un mundo rapaz, donde lo importante es
obtener mayores beneficios personales). Si creemos que sólo existe esta
vida, que avanzamos irremediablemente hacia la nada y que el mundo no
tiene un propósito ni una base eterna –sin alma ni karma, es fácil
pensar entonces que lo importante o deseable es simplemente apilar más
poder y riquezas, pasarla bien un rato sin temer demasiado las
consecuencias. En este sentido, la función del conocimiento se separa de
la virtud moral y la transformación espiritual, para revelarse como una
herramienta para satisfacer nuestros deseos y conseguir bienes
materiales. El materialista podría contestar que existe la continuidad
de la materia, de la especie humana, incrustada en la ciega evolución
del universo, pero su egoísmo está tan instalado, que poca diferencia
hace esto en sus actos y en la práctica le cuesta y no logra empatizar y
“sacrificar” su vida para beneficio de las siguientes generaciones, con
las cuales no tendrá vínculo tangible, puesto que él, en su totalidad,
habrá dejado de existir. Necesitamos creer que estamos unidos
profundamente con los demás para poder ejercitar el bien, la compasión,
la virtud.
Lo que llamamos aquí disociación –pero
que podríamos también considerar una incongruencia entre la
sofisticación del pensamiento y la entereza del acto, hoy en día ha
llegado a un punto crítico, debido a la sobreabundancia de información,
misma que no tiene un equivalente de confirmación y consolidación a
través de la práctica. De la misma manera en que en nuestra época hemos
desarrollado el hábito de existir en espacios virtuales que se
diferencian de lo que en relación llamamos el mundo real, también hemos
desarrollado el hábito del conocimiento virtual a diferencia del
conocimiento real. Nuestro conocimiento está basado en la información y
cada vez tenemos más información, pero esa información sólo nos brinda
un conocimiento virtual y generalmente superficial de las cosas, y no
tiene una equivalencia práctica. Cada vez conocemos más cosas, pero no
existe una relación proporcional con nuestra capacidad de hacer cosas,
esto es desde objetos materiales, como también disciplinas inmateriales
que produzcan resultados tangibles en el cuerpo o en la psique. Hemos
comprado la idea de que la información es por sí misma un bien y que es
equivalente a conocimiento e incluso a conciencia, pero esto es fácil de
refutar mirando a nuestro alrededor y a nuestro interior. Para que la
información se convierta en conocimiento es necesaria la experiencia, es
decir la práctica, que hace que ésta se integre como un todo
coherente.
Algunos analistas de medios han
detectado que nuestra era de la información es también la era de la
desinformación o de la sobreinformación (el escritor Charles Simic la
llama simplemente la era de la ignorancia), en la que el libre acceso se
torna una inundación de información que no pasa por los antiguos
filtros que, si bien a veces restringían la información con fines de
control, también, sobre todo, nos instruían y daban sentido a la
información, separando de alguna manera el grano de la paja. La
abundancia de la información significa también que cada vez existe más
información de poco valor y que el gran torrente de lo nuevo sepulta lo
viejo que había perdurado por alguna razón (quizás porque tenía un valor
basado en principios menos efímeros). A esto se suma que la gran
libertad del hombre moderno –quien tiene el derecho de hacer y consumir
lo que le dé su regalada gana– también lo ha enfrentado con el vacío de
no tener autoridades confiables que lo orienten dentro de este
laberinto. Existe una gran diferencia entre tener acceso a información
–por ejemplo un tratado de alquimia del siglo XVII– y tener un
conocimiento valioso por haber consumido ese contenido. En muchos casos,
como en el ejemplo citado, de hecho el contenido no tiene sentido si no
es puesto en práctica, para lo que a veces es necesario incluso un
maestro que siga dentro de la tradición de ese conocimiento. Asimismo,
la información que impera en los medios electrónicos refleja el
paradigma materialista utilitario en el que se favorecen los contenidos
que puedan tener un beneficio inmediato y que no requieran de un
esfuerzo significativo de la audiencia.
Si bien la filosofía occidental advirtió
sobre este problema, en la filosofía oriental existe toda una tradición
que categóricamente enfatiza que no existe conocimiento verdadero sin
práctica y de hecho la práctica es en jerarquía superior a todo
conocimiento intelectual. En el budismo, por ejemplo, es totalmente
plausible alcanzar la iluminación sin leer ningún libro mientras que se
lleve a cabo una práctica virtuosa, en cambio es completamente inaudito
alcanzar un estado elevado de conciencia solamente leyendo libros sin
que esto vaya acompañado de un accionar. De hecho existen numerosos
maestros que recomiendan abandonar totalmente el aspecto intelectual y
concentrarse únicamente en la práctica, en el trabajo diario de la mente
y el cuerpo (evidentemente en este punto no debemos ser demasiado
extremistas, ya que la mayoría de los maestros budistas o de otra
tradición estará a favor de un equilibrio, puesto que cada uno puede
ayudar a profundizar en el otro).
El maestro budista de la escuela nyingma, Thinley Norbu, hace una buena labor recalcando esto. En su texto White Sail,
escribe que para no hacer de nuestra vida un completo desperdicio “toda
la actividad humana debe estar conectada al Dharma”. Dharma es un
término interesante, ya que refleja de manera muy especial lo que
venimos diciendo aquí. Por una parte, Dharma se puede traducir como
“ley”, “verdad” o “realidad”, pero también significa el camino o la
práctica misma, es decir, expresa la identidad entre la verdad y la
acción que refleja esa verdad. Coloca en el centro de la filosofía la
congruencia entre el pensamiento y la acción, y conecta la estructura
metafísica con los actos materiales que son el acabado de esa
estructura. Norbu nos exhorta a evitar la tendencia a conocer mucho
“pero sólo usar lo que aprendemos para nuestro propio beneficio temporal
en esta vida”, puesto que este conocimiento se convierte en “un
obstáculo para romper la primacía del ego, ya que no tiene la intención
positiva de alcanzar la iluminación para el beneficio propio y el de los
demás… Si estamos más interesados en adquirir conocimieno que en
conectar el conocimiento con la práctica, no tendremos beneficios
incluso si estamos familiarizados con ideas espirituales”. A esto
último, Chögyam Trungpa lo llama “materialismo espiritual”, una idea de
acumulación de bienes espirituales que no encuentra su liberación en la
práctica y en la que ocurre lo mismo que con el hombre que va guardando
su dinero y sus tesoros sin nunca usarlos.
Además, este mal hábito de acumulación
tiene el efecto negativo de que bloquea el ingreso de nuevo
conocimiento, debido a que al no practicarlo tampoco lo ponemos a prueba
y mantenemos ocupado nuestro sistema de creencias y nuestro espacio de
memoria por esta información que tenemos como cierta, pero que a lo
mucho es una conjetura. Dice Norbu:
La esencia del
aprendizaje es colocarnos en un estado de alerta ante nuestros hábitos
para poder cambiarlos. Así podemos entender lo que sea que aprendemos y
podemos liberarnos de la contradicción. Estudiar sin el aprendizaje más
profundo de la practica puede causar un malentendimiento al desarrollar
el hábito de la intelectualización.
El problema del conocimiento meramente
intelectual es que se pierde del aspecto fundamental de la experiencia,
de aquello que no puede comunicarse solamente con palabras. Leer sobre
una experiencia mística o un estado de conciencia elevado nunca podrá
hacernos experimentar un estado místico o elevar nuestra conciencia,
especialmente si nunca lo hemos experimentado antes. En cambio, la
práctica, eventualmente, después de mucho trabajo, puede conducirnos a
esa experiencia. En una de las famosas conversaciones entre Buda y su
discípulo Ananda, conocido por su gran memoria, Buda distingue la
meditación de la memorización de las enseñanzas y dice que meditar es
como comer un almuerzo, mientras que memorizar las enseñanzas es como
hablar del almuerzo; meditar es como tomarse una medicina mientras que
memorizar las enseñanzas es equivalente a las instrucciones del médico:
es la medicina la que cura. Norbu cita un sutra que dice: “Quien conoce
el Dharma pero no lo practica es como un capitán de barco que lleva a
otros a través del océano pero que él mismo naufraga en el océano”.
Künkhyen Longchen Rabjam nos dice algo que podríamos adaptar
perfectamente al Internet y a la cuasi infinita cantidad de data en la
que estamos inmersos:
Ya que el conocimiento es como las incontables estrellas en el cielo,
El estudio de ideas nunca puede agotarse.
Así, en esta vida, es mejor descubrir la naturaleza profunda,
el significado esencial del Dharmakaya.
Tal vez podemos pensar que estamos lejos
de tradiciones como el budismo con su clara disciplina hacia el Dharma,
o tal vez no estemos inclinados al misticismo. Sin embargo, todas las
tradiciones religiosas y filosóficas tienen un importante componente de
práctica. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que no hay filosofía
sin ética ni estética, es decir sin experiencias que consoliden el saber
filosófico. Por ello, en el platonismo encontramos una identidad entre
las ideas de verdad, bondad y belleza, las cuales son una especie de
Dharma a la occidental. Hacer el bien conduce a lo divino pero también
contemplar la belleza nos lleva a lo bueno y nos permite encontrar lo
universal en lo individual, acercándonos a un valor más profundo que lo
meramente material. En este sentido también el arte puede ser una
práctica filosófica –y no sólo la creación artística sino también la
contemplación artística, no en tanto que intelectualiza, sino que
experimenta directamente una esencia o un arquetipo.
Buda Shakyamuni descendiendo la montaña después de retiro ascético
No sólo en las filosofías orientales
tenemos toda una gama de prácticas ascéticas, también en las diferentes
filosofías grecolatinas. Pensemos en Pitágoras y todos los
requerimientos que imponía para ser admitido en su escuela (entre ellos,
pasar hasta 5 años en silencio). Los cínicos, los estoicos, los
epicúreos, etc., todos tenían una serie de prácticas identificables, ya
sea que fueran dietas, oraciones, libaciones, sacrificios, o una serie
de actos morales predefinidos. Como nos dice Pierre Hadot, la filosofía
antigua es de hecho un “ejercicio espiritual”.
Los tres grandes monoteísmos no podrían
entenderse (y sobre todo vivirse) sin la práctica orientada a
incrementar la disposición espiritual del practicante y acercarlo a
unirse con su dios. Estas practicas –meditación, oración, ayuno,
caridad, etc.– van mucho más lejos de las costumbres modernas como ir a
misa un día a la semana o cosas similares; están integradas a un
continuum en la vida diaria y son inseparables de sus actos más comunes.
Hoy en día, los filósofos que son
tomados como serios, encumbrados en las torres de marfil de las
universidades, no se rebajarían a recomendar una serie de disciplinas
ascéticas o condicionar el acceso al conocimiento a una serie de
prácticas de refinamiento de la percepción –esto es considerado propio
de gurús de autosuperación y personajes intelectualmente inferiores.
El paradigma reinante de la filosofía
como una disciplina mayormente intelectual prioriza la acumulación de
conocimiento –el que más ha leído, el mejor informado, el que más
argumentos puede barajar es considerado el más inteligente e incluso el
más sabio. Esta concepción hace de la inteligencia algo similar a un
bien material que debemos atesorar cuantitativamente y la cual podremos
usar como si fuera una divisa. En la visión oriental, pero que también
encontramos en la tradición mística de Occidente, lo único que se busca
acumular es virtud, todo lo demás es un peso adicional para liberarse de
la rueda de ilusiones y la feria de vanidades que es este mundo.
La razón por la que la filosofía
tradicional y la religión practican no sólo la purificación de las
propias cualidades sino también la bondad y la virtud no es sólo por un
idealismo intelectual, se basa en la convicción –que a su vez se basa en
la experiencia mística– de que la vida personal que experimentos
individualmente es sólo una fase transitoria –y por lo tanto ilusoria–
hacia la realidad de la vida impersonal del ser universal, en el cual el
individuo se abandona para unirse con la totalidad omnipresente. Esto
es el Uno (o la mónada) de Pitágoras, Platón y Plotino; el Tao de
Lao-Tse; el Dharmakaya de los budistas; el Ein Sof de los cabalistas; el
Cristo de los cristianos. Una de las formas principales en las que un
individuo deja el estado que lo separa de la unidad absoluta es
perdiendo importancia personal, olvidándose y abandonándose en el otro,
dirigiendo sus actos ya no a la afirmación de su ego sino al beneficio
de los demás que son la manifestación en el mundo actual de la totalidad
a la cual desea unirse. Es por esto que en su más alta comprensión el
amor y la compasión son afectos universales, dirigidos a todos los seres
y no a un individuo –el cual puede servir únicamente como el umbral
hacia lo universal.
Dice el filósofo Manly P. Hall, el gran
recuperador de las tradiciones místicas, “si quieres conocer la
doctrina, vive la vida” o, en otras palabras, la verdadera sabiduría no
puede aprenderse, debe experimentarse, y no sólo experimentarse una vez
en un salto de la conciencia sino que debe experimentarse de manera
constante aunque discreta, de tal forma que se funda con la existencia
misma, que no haya intervalo entre lo que conocemos y lo que hacemos.
Esta es la función y el secreto mismo de la sabiduría: convertirse en
aquello que uno conoce.
Twitter del autor: @alepholo
¿Por qué los inversionistas deben darle una nueva mirada a YouTube?
YouTube, que fue comprada por Google hace nueve años por 1.650 millones de dólares, es un sitio web para compartir videos, tanto aficionados como profesionales.
En 2016 los inversionistas deben darle una nueva mirada a YouTube por tres razones:
En primer lugar, crece a un ritmo asombroso.
La empresa matriz, Alphabet, que hasta agosto se llamaba Google, no desglosa el aporte de YouTube en sus resultados trimestrales, pero a principios de 2014 indicó que el tiempo de exposición a los videos había saltado 60% respecto al año anterior, y que el tiempo de visualización en dispositivos móviles se había duplicado.
La televisión, mientras tanto, sólo ha mantenido constante su audiencia con los espectadores de 50 años y más, mientras que el segmento de 25 a 34 redujo en 8,6% su tiempo ante los televisores en el último trimestre respecto del mismo período del año previo, según Nielsen. En cuatro años, el tiempo de visualización de ese grupo ha caído casi 24%.
Eso es un desafío a largo plazo para la televisión porque el gasto entre los estadounidenses alcanza su máximo alrededor de los 45 años, y las empresas tratan de forjar una fidelidad de marca décadas antes de llegar a ese umbral, reseñó Wall Street Journal.
Además, en la mayor parte del mundo se mira mucho menos televisión que en Estados Unidos. Un 80% de la audiencia de YouTube proviene de fuera de ese país.
La segunda razón es que el dinero va detrás de los espectadores.
Las acciones de Netflix subieron 141% este año, con lo que se convierte en el valor más atractivo del índice Standard & Poor’s 500. Esto se debe a su rápido crecimiento: se espera que los ingresos de Netflix crezcan 23% en 2015, a 6.800 millones de dólares.
Pero YouTube, que tiene casi 15 veces el número de usuarios de Netflix, podría facturar casi 9.000 millones de dólares este año, y se expande más rápido.
Netflix aumentó recientemente en 1 dólar el precio en Estados Unidos de su servicio de streaming al mes a 9,99 dólares, lo que insinúa su fuerte posición competitiva.
Mientras tanto, YouTube recientemente lanzó su propio servicio por suscripción, pero en el corto plazo, gran parte de la expansión de sus ingresos provendrá de los anunciantes que simplemente buscan ponerse al día con las tendencias de videos.
El ingreso promedio por espectador de YouTube podría duplicarse en cinco años. Si YouTube fuera una empresa que cotiza por separado, podría valer 100 mil millones de dólares, casi el doble de la reciente capitalización bursátil de Netflix.
La tercera razón para apostar a YouTube es que la acción de Alphabet ha subido 44% este año.
La compañía ha hecho dos de las tres cosas que los inversionistas habían reclamado durante un largo tiempo. Devolvió efectivo a los accionistas; en octubre, anunció una recompra de acciones por 5 mil millones de dólares.
También ha contenido el crecimiento interanual de los costos a 9% el último trimestre frente a 28% un año antes. Ahora los inversionistas quieren saber más acerca de cómo la empresa invierte y el desempeño de sus negocios individuales.
8 pasos para seguir creciendo en el 2016 y ¿Cómo definir un objetivo alcanzable para 2016?
El empezar tu propio negocio define más cosas de ti mismo de las que crees. Echar a andar tu empresa habla del grancompromiso que le das tus propósitos.
No importa el tipo de negocio en el que estés, el 2016 es el momento perfecto para hacerlo crecer y definir bien tu camino.
Aquí los pasos más importantes para expandir tu empresa, señalados en soyentrepreneur.com
1. Da todo lo que tienes
La
cantidad de esfuerzo requerida es más que la “suficiente”, ya que no
solo eres tú, también tienes que contagiar esa energía a todo un equipo.
2. Enfócate en las soluciones y no en los problemas
Los
problemas pueden ser oportunidades siempre y cuando tú lo quieras ver
de esa forma. En lugar de esconderte de éstos identifícalos, resuélvelos
y aprende de ellos para el futuro.
3. Adáptate a los nuevos cambios
En esta nueva economía las estrategias viejas ya no funcionan. Lo inusual se vuelve ordinario en un par de minutos.
4. Haz lo extraordinario
Observa que está haciendo tu competencia y haz lo contrario. Recuerda: lo popular no siempre tiene que ser lo mejor.
5. No dejes caer los precios
Definitivamente
“menos volumen al menor precio” sería lo peor para tu compañía. Tómate
el tiempo de entrenar a tu equipo y juntos construyan un nuevo valor.
6. No seas razonable
Este
no es el momento de involucrar la lógica en todos tus movimientos. Deja
que tus competidores lo sean mientras tú te enfocas en dominar el
mercado.
7. Sigue entrenando
Hoy
más que nunca tú y tu gente deben saber cómo operar, funcionar y
persistir. El 2016 es el mejor momento para prepararte y vender con
éxito. Si logras hacerlo, tu empresa podrá centrarse en lo que sí puede
hacer en lugar de en lo que no.
8. Fuera lo negativo
Evita
a toda gente que no sea positiva; siempre habrá malas noticias y más
cuando quieres crecer. ¡Ten cuidado! La negatividad se transmite como si
fuera gripa.
No seas como tu competencia. ¡Expándete! No olvides que: con grandes riesgos vienen enormes recompensas.
¿Cómo definir un objetivo alcanzable para 2016?
El fin de año es una temporada perfecta para celebrar, analizar y establecer objetivos para período siguiente.
Es importante hacer un análisis de la
situación, identificando las necesidades, para posteriormente establecer
caminos que nos lleven a cubrirlas. Este método aplica tanto en el
aspecto personal, como en el profesional, reseñó el portal web Alto
Nivel.com.mx.
A continuación compartimos algunas sugerencias que ayudan en el establecimiento de objetivos:
Sueña en grande
No permitas que las creencias limitantes sean un obstáculo para lograr tus objetivos.
Cuestiona y reta tus creencias
Analiza tu situación y evalúa si la ruta que elegiste es la adecuada para alcanzar tus metas.
Toma riesgos
Estar en una zona de confort podría
convertirse en una barrera para el establecimiento y consecución de tu
objetivo. Debes afrontar tus miedos para superarlos.
Sé responsable de tus acciones
“A toda acción corresponde una reacción”. Recuerda que lograr tus objetivos sólo depende de ti.
Evalúa
Es importe revisar de forma constante el
camino recorrido y analizar si las acciones que realizaste darán el
resultado esperado. En caso contrario, replantea tu camino.




























